Washington.– La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, marca un reacomodo en el mapa del crimen organizado en México; sin embargo, no modifica de fondo las prioridades de las autoridades estadounidenses, que continúan enfocadas en figuras clave con capacidad operativa y redes internacionales.
De acuerdo con criterios históricos y listados de la Drug Enforcement Administration, varios perfiles siguen considerados como objetivos de alto valor por su influencia en la producción, tráfico y financiamiento de drogas.
Principales objetivos
Entre los nombres que destacan se encuentra Ismael Zambada García, “El Mayo”, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, con amplia experiencia operativa y redes transnacionales.
También figura Fausto Isidro Meza Flores, identificado con rutas del Pacífico y vinculado al tráfico de drogas sintéticas, particularmente fentanilo.
En el mismo bloque destacan integrantes de “Los Chapitos”, como Jesús Alfredo Guzmán Salazar e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, señalados por su papel en la logística, financiamiento y expansión del negocio de narcóticos.
Otro perfil relevante es Aureliano Guzmán Loera, a quien se atribuye control territorial y operaciones violentas en el noroeste del país.
Estrategia sostenida
Especialistas señalan que la eliminación de un líder criminal no reduce por sí misma la dinámica del mercado de drogas, impulsada por la demanda internacional. Por ello, la estrategia de Washington se centra en fragmentar estructuras, debilitar finanzas y presionar cadenas logísticas, especialmente en torno al fentanilo y sus precursores.
En este contexto, las autoridades priorizan objetivos con capacidad de mantener operaciones activas, más allá de su visibilidad mediática, en un intento por afectar de manera sostenida las redes del narcotráfico.

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