La iniciativa busca prohibir novatadas y prácticas violentas, además de establecer mecanismos de vigilancia para las instituciones con formación militarizada en el estado.
En medio del duelo por la pérdida de su hija, Alejandra Quintos planteó la creación de una denominada “Ley Dafne”, con el objetivo de establecer medidas que impidan las novatadas, prácticas de tortura, adiestramientos excesivos y cualquier manifestación de violencia dentro de academias y escuelas militarizadas de Tamaulipas.
La propuesta contempla, además, la implementación de mecanismos de supervisión y vigilancia que permitan garantizar la seguridad y el bienestar de los estudiantes. De acuerdo con el planteamiento, actualmente existen cuatro escuelas militarizadas en el estado, por lo que se considera necesario establecer un marco legal que permita regular su funcionamiento y fortalecer la supervisión de sus actividades.
El planteamiento surge en un contexto donde exalumnos han señalado presuntos casos de abuso que, según sus testimonios, no se habrían limitado a los campamentos de verano, sino que también habrían ocurrido durante el ciclo escolar.
Por ello, la propuesta de la familia de Dafne busca que la discusión legislativa tenga un alcance más amplio que la regulación de los campamentos, como se había planteado previamente, y que se analice de manera integral el funcionamiento de este tipo de instituciones.
El llamado de Alejandra Quintos también contempla la necesidad de que las autoridades realicen una investigación exhaustiva sobre los hechos y determinen las responsabilidades correspondientes. La exigencia central de la familia, además de justicia, es que se impulsen cambios legales y mecanismos de control efectivos que contribuyan a evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir en Tamaulipas.






