Del 24 al 30 de agosto serán distribuidas 7 mil 125 tarjetas a mujeres y personas adultas mayores en los 43 municipios; los Programas para el Bienestar alcanzan ya a 911 mil 121 derechohabientes en el estado.
Para miles de familias tamaulipecas, recibir la Tarjeta del Bienestar significa tener el apoyo directamente en sus manos. Sin vueltas ni intermediarios. Desde este lunes 24 de agosto comenzó en Tamaulipas una nueva jornada de entrega para mujeres y personas adultas mayores que realizaron su incorporación durante junio.
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Bienestar, desplegó la entrega en las ocho regiones del estado. El operativo permanecerá activo hasta el 30 de agosto y llegará a los 43 municipios, acercando las tarjetas a las comunidades donde viven las nuevas y los nuevos derechohabientes.
En esta jornada serán entregadas 3 mil 249 tarjetas de la Pensión Mujeres Bienestar. Con estas nuevas incorporaciones, el programa alcanza en Tamaulipas a 111 mil 318 mujeres, quienes reciben 3 mil 100 pesos bimestrales. La inversión anual destinada a ellas asciende a 2 mil 70 millones 514 mil 800 pesos.
A la par, serán distribuidas 3 mil 876 tarjetas de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Cada derechohabiente recibirá, en los tiempos establecidos, 6 mil 400 pesos bimestrales. Este programa representa una derrama anual en Tamaulipas de 16 mil 73 millones 126 mil 400 pesos.
La delegada de Programas para el Bienestar en Tamaulipas, María de Lourdes Puente Vizcarra, puso el acento en lo que existe detrás de esas cifras: cada incorporación corresponde a una persona, una familia y una historia de vida que merece reconocimiento y atención cercana.
La política social encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo alcanza actualmente en Tamaulipas a 911 mil 121 beneficiarias y beneficiarios, con una inversión anual de 25 mil 865 millones 30 mil 837 pesos. Son recursos que llegan al hogar y terminan moviéndose en la tienda, el mercado, la farmacia y los pequeños comercios de cada comunidad.
Desde la Delegación de Bienestar también se reconoció la coordinación con el gobernador Américo Villarreal Anaya, como parte del trabajo conjunto para que los programas federales tengan presencia en cada rincón del estado.
La entrega continuará durante toda la semana. Desde las ciudades fronterizas hasta las comunidades rurales del Altiplano, la tarea es que cada tarjeta llegue a quien corresponde. Porque detrás de los padrones y los números están las mujeres que han sostenido hogares durante décadas y las personas mayores que trabajaron toda una vida. Ahí está la razón de llevar el bienestar hasta el territorio: que el derecho llegue directo a las manos de la gente.