Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum dejó en claro que México no pretende asumir un rol de mediación entre Cuba y Estados Unidos, al señalar que cualquier acercamiento entre ambas naciones depende únicamente de su propia voluntad y del respeto pleno a su soberanía.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que la política exterior del país se mantiene firme en los principios de la Doctrina Estrada, privilegiando la no intervención, el diálogo y la solución pacífica de las controversias. En ese contexto, precisó que México puede facilitar espacios de diálogo si así se solicita, pero sin buscar protagonismo ni responder a intereses particulares.
Sheinbaum también confirmó que el envío de ayuda humanitaria a Cuba continuará realizándose con base en las necesidades reales del país caribeño, como parte de una política de solidaridad internacional. Asimismo, rechazó que estas acciones representen un motivo de fricción con el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, al reiterar que la postura de México se sustenta en el respeto mutuo y la cooperación entre naciones.

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