lunes, 23 de marzo de 2026

El Peso De Un Nombre Y El Cierre De Una Herida


 

Por: 饾挗饾挾饾搱饾搲饾挾饾搩饾捁饾憸 饾挴饾捑饾搩饾搲饾挾


Hay episodios en la pol铆tica mexicana que nunca terminan de cerrarse porque dejaron m谩s preguntas que respuestas, pero tambi茅n porque cada generaci贸n pol铆tica encuentra en ellos una forma distinta de interpretarlos. El caso de Luis Donaldo Colosio Murrieta pertenece a esa categor铆a: no s贸lo como expediente judicial, sino como s铆mbolo de un pa铆s que todav铆a discute su pasado cuando intenta entender su presente.


La petici贸n de Luis Donaldo Colosio Riojas para que Claudia Sheinbaum Pardo otorgue el indulto a Mario Aburto Mart铆nez no es un gesto menor. Tiene un peso pol铆tico, emocional e hist贸rico que rebasa cualquier lectura inmediata.


Porque cuando el hijo de la v铆ctima plantea cerrar el expediente, en realidad est谩 diciendo algo m谩s profundo: que el pa铆s no puede seguir mirando indefinidamente al mismo punto mientras nuevas urgencias presionan todos los d铆as.


Durante d茅cadas, el caso volvi贸 una y otra vez al centro del debate nacional. Cada administraci贸n encontr贸 motivos para revisarlo, reinterpretarlo o reabrirlo. Y cada intento volvi贸 a colocar en circulaci贸n la misma sensaci贸n: que M茅xico nunca termina de resolver del todo sus grandes heridas.


Pero tambi茅n hay otra lectura: la del agotamiento frente al uso pol铆tico de la memoria. Cuando Colosio Riojas habla de “dar carpetazo”, no niega la historia; cuestiona que esa historia siga apareciendo como recurso de coyuntura.


La figura de Colosio padre sigue viva porque represent贸 una promesa interrumpida, una voz que habl贸 de desigualdad, de poder cerrado y de la necesidad de un pa铆s distinto. Por eso su nombre conserva fuerza incluso para generaciones que no vivieron aquel 1994.


Sin embargo, toda memoria pol铆tica enfrenta un dilema inevitable: honrar el pasado sin convertirlo en herramienta permanente de disputa.


Quiz谩 por eso el verdadero fondo de esta petici贸n no est谩 en el expediente judicial, sino en una pregunta mayor: cu谩nto tiempo puede un pa铆s seguir atado a sus s铆mbolos sin encontrar la forma de reconciliarse con ellos.


Porque a veces cerrar un caso no significa olvidar; significa aceptar que la historia tambi茅n necesita silencio para dejar de ser utilizada. 


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